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domingo, 19 de septiembre de 2010

Vivencias inexplicables de domingo por la mañana


Muchas veces me he preguntado el porqué el Destino, Dios, la Fuerza Superior o el Universo a veces nos hace testigos de eventos que no logramos explicar si seguimos los principios usualmente establecidos para definir la realidad. 
He sido testigo muchas veces de eventos de este tipo. Personas cercanas a mi han regresado prácticamente de la muerte y a veces he sentido también como yo también he vivido experiencias de este tipo.
Es difícil abordar estos temas sin agregarle de una manera u otra mi formación religiosa hasta cierto punto pero en la medida en que me he adentrado en las lecturas de textos sagrados de religiones diferentes a la cristiana he descubierto, a veces con sorpresa, que somos todos y todas integrantes de una sola humanidad.
Ayer mientras miraba un documental en TV5 sobre Guatemala, una escena llamó mi atención. Mientras los descendientes de los mayas asistían a una procesión de Semana Santa la periodista les preguntó si ellos adoraban a los dioses mayas o a los cristianos. Una señora de avanzada edad explicó que no era posible adorar a ambos dioses y que sólo adoraban a los dioses cristianos pero que en el fondo los mayas también adoraban a un solo dios y por lo tanto al final todo era lo mismo.
Una de las cosas más interesantes de las ceremonias mayas es que siempre relacionamos la visita a una iglesia con el hecho de ir a pedirle a dios que nos haga uno u otro milagro pero ellos miran la iglesia como un lugar en donde se llevan presentes, regalos u ofrendas a dios. La gente no llega a pedir, sino a dar.
Pienso que ese espíritu es bueno para vivir plenamente la vida. Ser agradecido de todas las vivencias que tenemos día a día. Todos los hechos y las circunstancias que atravesamos están de una forma u otra forjando nuestro carácter y nuestro ser. Todas las experiencias al final tienen un objetivo que muchas veces no logramos percibir sino hasta que el tiempo ha permitido que reflexionemos o veamos todo desde un plano referencial más amplio.
Algunas veces nuestros planes y sueños más deseados se transforman y resultamos envueltos en situaciones muy diferentes a las que teníamos en mente. Desesperamos. Parecemos desfallecer entre las garras de la impaciencia. Nos frustramos.
Sin embargo, si aplicamos los principios de la prudencia, la calma y la moderación, estaremos en mejores condiciones de visualizar “the big picture”.
Tenemos la perniciosa sensación de tener el absoluto conocimiento de la realidad, hecho que ha sido refutado en numerosas ocasiones por la historia a veces con funestos resultados.  Nos creemos actores principales de una película en la que entramos día a día desde el momento en que despertamos y cuyo rol dejamos de ejecutar una vez han caído los telones de Morfeo. Y de hecho controlamos una parte de la realidad que vivimos. Porque somos parte de un mundo interdependiente en donde nuestros actos afectan la vida de otros al menos de la misma forma en que los actos de los demás repercuten en nosotros.
No es cierto que tengamos todas las respuestas a las preguntas fundamentales de la existencia. Muchos vagamos aún por el mundo sin el rumbo fijo de una visión y misión personales y soñamos con quimeras inalcanzables sin planes específicos y trabajo consistente. Somos limitados por nuestra limitada humanidad si no conectamos con la energía propia del Universo infinito (o casi infinito que para nuestro propósito es igual).
Podemos comprender una inmensa cantidad de los fenómenos naturales y artificiales, pero no todo. De tiempo en tiempo seremos nuevamente testigos de los milagros del amor, la amistad, la solidaridad y la salud y dejaremos de pensar en banalidades sinsentido.
Si al final llegamos a están tan confundidos como al comienzo, siéntete “bienvenido al club”. Siéntate en el timón y disfruta lo mejor que puedas con este viaje hermoso que es la Vida.

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